Archive for Julio, 2010
Sanitas, o como NO cuidar a los clientes
Jul 28
Este articulo va dedicado a todas las empresas del mundo, y es para hacerles ver cómo no hay que gestionar una incidencia. El consuelo es que aquí en España, incluso las grandes pueden hacer las cosas rematadamente mal. Y lo digo objetivamente, no porque me haya pasado a mí (que parece que pasa a más gente).
Sanitas es una compañía de seguros médicos. En España tenemos una gran Seguridad Social, pero a veces es bueno, por la rapidez especialmente, tener un seguro médico privado. Los seguros ya se sabe, hasta que no los necesitas no sabes lo bien o mal que te cubren, o lo bien o mal que te tratan. Especialmente la gente que, como yo, no se pone mala nunca (y eso debería ser una suerte… para mí y sobre todo para ellos que pago por nada).
Hace poco me empecé a hacer algunas pruebas de rutina tras un pequeño percance que sufrí, y el cardiólogo me mandó varias. Una de ellas me dijeron en el servicio de autorización de volantes que requería que volviera a ver a mi médico y le pidiera un informe adicional de por qué me pedía esa prueba. Le pregunté al teleoperador y me dijo que es porque hay mucha picaresca en los seguros médicos, y hay gente que no declara una enfermedad que tenía con anterioridad a darse de alta para que luego sea el seguro el que se haga cargo de ella, y eso está prohibido por sus términos y condiciones. Le expliqué que ese no era mi caso, ya que llevo asegurado en Sanitas… desde hace 27 años!! le pedí que revisara con su supervisor el tema para no hacerme desplazarme al médico innecesariamente. Me dijo que no era posible. No hubo manera. Tuve que ir de nuevo al médico, que con los ojos como platos ante lo dantesco de la situación me dió el informe pertinente.
Puse una reclamación al servicio de atención al cliente, al cual sólo se puede acceder por email o fax (imagino que no quieren hablar estos temas por teléfono) tal que un día 25 de junio. El 30 de junio, al no recibir ninguna respuesta, les mandé otro email. Nada. El 9 de julio otro email mío… y finalmente el 12 de julio (17 días después y 3 emails míos) me contestan:
Estimado Sr. Peris:
Atendemos gustosamente su e-mail.
En primer lugar, sentimos francamente las molestias que le puede ocasionar la gestión que actualmente se requiere para obtener la autorización de ciertos volantes.
Como indica el Condicionado General de la Póliza, queda excluida de la misma toda clase de enfermedades, defectos o deformaciones preexistentes y/o congénitas, a consecuencia de accidentes o enfermedades ocurridos con anterioridad a la fecha de inclusión de cada Asegurado.
Para ello nuestra Dirección Médica determina si el servicio solicitado queda amparado o no en la cobertura de la póliza y para ello requieren unos días para su valoración.
Por tal motivo quedamos a su entera disposición y aprovechamos la ocasión para enviarle un cordial saludo.
C.F./S.M.A.
¿Pero realmente esta gente se ha leído mi email? ¿No han visto que es altamente improbable que yo hace 27 años supiera que hoy iba a necesitar una prueba? ¿No han pensado que posiblemente su sistema informático debería discriminar qué le pide a un cliente y que no le debe pedir si no cumple con las condiciones necesarias? ¿No se han dado cuenta de que me han metido en el mismo saco que a los que lleven 6 meses en la compañía, y que me han obligado a volver a ir al médico innecesariamente a pedir informes especiales que no eran necesarios, causándome un perjuicio?
Este es el riesgo de la masificación de los clientes en una empresa: se pierde el foco a no ser que tu CRM esté afinado. El CRM de Sanitas claramente no ha recibido una instrucción de que no pida según que cosas a los pacientes. Seguro que si yo pido una ecografía vaginal, la señorita me dirá que no puedo hacérmela puesto que soy un hombre… es lógico. ¿Por qué no pueden hacer lo mismo con mi caso? El problema no está en el CRM, sino en lo que los directivos de la compañía hayan pensado que se tiene que seguir en sus directrices. Además, el departamento de atención al cliente no puede tardar tantos días en responder una incidencia, es un grave problema y la imagen de la empresa se deteriora enormemente. Lamentablemente, Sanitas no lo ha podido hacer peor. Así que un CERO para ellos en atención al cliente.
¿Qué sabe Google de nosotros? Todo por publicidad
Jul 11
Como todos ya sabemos, Google es una gran empresa basada en ingresos publicitarios. Según los últimos estudios, y pese a su opacidad habitual en materia de ingresos y repartos publicitarios, se estima que Google se lleva de España el 60% de la inversión publicitaria en internet (sí, de todos los anunciantes). La razón, según los anunciantes, es que “funciona muy bien”. Un modelo de resultados, pero que además combina todas las técnicas posibles a nivel de tecnología para afinar su puntería.
Todos los que nos dedicamos a la publicidad online nos quejamos de que se lleven tanta inversión, pero todos contribuímos a hacerlo más grande y a que su precisión en la muestra de resultados sea más precisa. El retargeting, por ejemplo, es antiguo ya para Google.
Hoy me he parado a ver qué sabe Google de mí, y me he dado cuenta de que almacena una serie de cookies en mis navegadores que hace que me muestre en los anuncios patrocinados (la publicidad de Google) lo que a mi me interesa. Sí, ya sabemos que puede leer el contenido de una página y mostrar publicidad relacionada. Pero esto es sencillo para Google y para cualquier empresa. Pero: ¿y si además supiera lo que estás pensando en hacer estas vacaciones con tu mujer… incluso antes de buscarlo?
A google le permitimos incluso que revise nuestros emails, y ya no sólo los personales, sino también los del trabajo. Tanto Gmail, la herramienta para emails personales, como Google for Domains, el sistema corporativo de emails, son gratuitos. Pero la condición es que saben lo que escribes. De manera que leen nuestros correos (personales y profesionales). Además conocen nuestras búsquedas de textos, imágenes, videos…, las alertas que le hemos dicho que nos interesa que nos mande por email (con Alerts), nuestras páginas web y de los que nos gusta escribir y somos expertos (con Analytics), nuestra agenda, nuestras compras online ( con Checkout), nuestras publicaciones de interés (con Reader), nuestros foros y la participación que tenemos en ellos (con Google Groups), información variada de nuestra vida (con los gadgets que ponemos en iGoogle), nuestras fotos (con Picasa)… e incluso ahora mucho de lo que hacemos en movilidad con el sistema operativo Android en nuestros móviles.
Si nos llegara una empresa que supiéramos que es de publicidad y nos pidiera si quiera la décima parte de información personal de lo que Google conoce de nosotros, no creo que le dejáramos al interlocutor de la empresa más de 20 segundos de discurso, y le despediríamos amablemente. Es más, nos sorprendería la facilidad con la que nos pide semejante información… “¿pero qué se creen estos publicitarios? Mi vida es mía!”
Después de esta reflexión, y seguro que me he quedado sólo en la superficie de lo que Google sabe de nosotros, me doy cuenta de que nuestras vidas cada vez son “menos nuestras”. El Gran Hermano nos observa… es una realidad y nosotros le ayudamos a que lo haga.


